18-10-2007 21:53:44 - TEXTOS - Leido 199 veces
Los había resvaladizos, entregados como novias tímidas ya no los hay, sino vestidos como princesas y rosándo de rosa fuerte, entre amarillo y verde limón, en proporciones distintas según el punto de vista y la hora del día. Entre nosotros un pequeño espacio de aire donde reposaba cierta energía se sentía entre por ejemplo dos rodillas muy cerca una de la otra.
Había una luz prendida, que quedó prendida y nadie se dió cuenta o tú dirías se olvidaron de apagar. Entonces cierran los ojos y todo no es tan oscuro como dicen, no. No hay oscuridad posible eso es una mentira brillante.
Había una luz prendida, que quedó prendida y nadie se dió cuenta o tú dirías se olvidaron de apagar. Entonces cierran los ojos y todo no es tan oscuro como dicen, no. No hay oscuridad posible eso es una mentira brillante.